Datos y estadísticas sobre el ciberacoso del periodo de 2018 a 2021

* Esta lista de estadísticas sobre el ciberacoso del periodo de 2018 a 2021 se actualiza regularmente con los datos, valores y tendencias más recientes.

La tecnología actual trae cosas buenas y tiene, a la vez, consecuencias notables. Internet es, cada vez más, un caso de estudio en ese aspecto. Aunque conecte mejor el mundo y democratice la información, Internet también ha permitido que las personas se oculten bajo máscaras de anonimato.

Esa «maldad sin rostro» de Internet es una creciente amenaza entre adolescentes, sobre todo en lo que respecta al ciberacoso. A pesar del gran aumento de campañas de concienciación, los siguientes datos y estadísticas sobre el ciberacoso indican que no es un problema que vaya a desaparecer pronto. De hecho, estudios recientes han revelado que la situación puede haber empeorado durante la pandemia.

El ciberacoso por el mundo

Hemos analizado los resultados de un sondeo internacional de Ipsos realizado a adultos de 28 países. Revela que hay un creciente número de personas cuyos hijos han sufrido algún tipo de ciberacoso.

Se realizaron un total de 20 793 encuestas entre el 23 de marzo y el 6 de abril de 2018 a adultos de entre 18 y 64 años en Estados Unidos y Canadá, y a personas de entre 16 y 64 años en el resto de países.

Los resultados de Rusia y Japón son particularmente interesantes. En ambos países, los padres y las madres tenían mucha confianza en que sus hijos y sus hijas no habían sufrido ningún tipo de ciberacoso.

En la India, sin embargo, tenían más certeza de que sus hijos y sus hijas sí habían sufrido ciberacoso al menos en algún momento. Esta preocupación aumentó entre 2011 y 2018. En Europa y América, parece también que hay más personas que empiezan a ser conscientes de las experiencias negativas de sus hijos y sus hijas con el ciberacoso y con este tipo de ataques online.


Percentage of parents that report their child has been a victim of cyberbullying. 2011-2018 Survey Results
Country201820162011
India373232
Brazil291920
United States263415
Belgium251312
South Africa262510
Malaysia23----
Sweden232014
Canada201718
Turkey20145
Saudi Arabia191718
Australia192013
Mexico18208
Great Britain181511
China172011
Serbia16----
Germany1497
Argentina14109
Peru1413--
South Korea1398
Italy12113
Poland121812
Romania11----
Hungary10117
Spain9105
France975
Chile8----
Japan577
Russia195

Perspectivas globales sobre el ciberacoso

El siguiente gráfico incluye perspectivas y conclusiones adicionales sobre el ciberacoso a escala global, entre las que se incluyen:

  • porcentaje de personas encuestadas conceptualmente conscientes del ciberacoso;
  • número de países sondeados donde existen leyes específicas antiacoso;
  • personas encuestadas que creen que la legislación actual basta para hacer frente a los casos de ciberacoso.

Datos y estadísticas sobre el ciberacoso del periodo de 2018 a 2021

1. Un 60 % de las personas encuestadas denunció que sus hijos e hijas de entre 14 y 18 años habían sufrido acoso

Más que nunca, declaran que sus hijos e hijas sufren acoso en la escuela o por Internet. Comparitech llevó a cabo un sondeo entre más de 1000 personas con niños y niñas mayores de cinco años.

Esto es lo que descubrimos:

  • el 47,7 % declaró que sus hijos e hijas de entre 6 y 10 años habían sufrido acoso;
  • el 56,4 % declaró que sus hijos e hijas de entre 11 y 13 años habían sufrido acoso;
  • el 59,9 % declaró que sus hijos e hijas de entre 14 y 18 años habían sufrido acoso;
  • el 54,3 % declaró que sus hijos e hijas de 19 años o más habían sufrido acoso.

Infografía de estadísticas de acoso

2. Una quinta parte de este acoso tiene lugar en redes sociales

Aunque la gran mayoría de los padres y las madres declaró que el acoso se daba en la escuela, un 19,2 % dijo que ocurría en redes sociales y aplicaciones. Un 11 % declaró que el acoso se hacía con mensajes de texto, mientras que el 7,9 % identificó como fuente a los videojuegos. Por otro lado, un 6,8 % declaró que el acoso ocurría en sitios web no pertenecientes a redes sociales, mientras que un 3,3 % dijo que se daba por correo electrónico.

Un 10,5 % incluso declaró que había sido testigo del ciberacoso.

3. Las actitudes relacionadas con la pandemia y el confinamiento contribuyeron directamente al ciberacoso

Un estudio escrito por académicos de las universidades de Florida y de Denver reveló que la pandemia había tenido un efecto relevante en los niveles de ciberacoso en Twitter. Según este estudio, el análisis de 454 046 tweets disponibles públicamente relacionados con el ciberacoso reveló una correlación directa entre la pandemia e incidentes de ese tipo.

Según otro estudio, realizado por L1GHT, una empresa especializada en IA diseñada para detectar y filtrar contenido tóxico para proteger a menores, la toxicidad online y el ciberacoso en la redes sociales y en aplicaciones de videoconferencia aumentó un 70 % (pdf) durante la pandemia. En ese porcentaje se incluye un acentuado aumento de la toxicidad y el acoso contra personas asiáticas.

El estudio también reveló un incremento en la incitación al odio entre niños, niñas y adolescentes correlacionado directamente con un aumento de las infecciones de la COVID-19 entre la población.

Según Verywell y Statista, ese incremento se debió en parte a que tenían más tiempo libre que pasaban en Internet como consecuencia del confinamiento y de las clases online. El estudio de Statista muestra que pasaron en torno a un 20 % más de tiempo en redes sociales debido a la pandemia.

Aspectos psicológicos que incluyen comportamientos de autopreservación y autodefensa también fueron citados por Verywell como causas posibles del repentino aumento del ciberacoso y de la toxicidad online durante la pandemia.

4. La mayoría de las personas responde de forma proactiva después de que sus hijos e hijas sufran ciberacoso

Los padres y las madres pueden responder al ciberacoso de muchas maneras, pero parece que la más común es hablar con sus hijos y sus hijas sobre seguridad online.

Comparitech descubrió que el 59,4 % hablaban con sus hijos y sus hijas sobre seguridad y hábitos seguros en Internet tras haber tenido un episodio de ciberacoso. No obstante, quizá deban tomar más medidas para intervenir, ya que solo el 43,4 % declaró haber ajustado los controles parentales para bloquear a los agresores, únicamente un 33 % implementó nuevas reglas en cuanto al uso de la tecnología y solo el 40,6 % guardó pruebas para una posible investigación.

Tan solo el 34,9 % notificó al colegio de lo ocurrido. Un pequeño porcentaje, el 10,4 %, optó por la solución radical de vetar el acceso de los niños y las niñas a dispositivos tecnológicos como respuesta hacia el ciberacoso.

5. La mayoría de adolescentes ha sufrido algún tipo de ciberacoso

Un estudio de 2018 realizado por Pew Research descubrió que, entre adolescentes, el 59 % había sufrido algún tipo de ciberacoso. Un estudio más completo de 2020 muestra que no es algo exclusivo entre adolescentes. Dos tercios de las personas adultas menores de 30 años ha sufrido acoso online (en un 50 % de los casos, la política fue la razón del incidente).

Entre los tipos específicos más comunes de ciberacoso están:

  • insultos (42 %);
  • difamaciones (32 %);
  • recibir imágenes explícitas no solicitadas (25 %);
  • que alguien que no sea tu padre ni tu madre te pregunte constantemente quién eres, qué estás haciendo y con quién (21 %);
  • amenazas físicas (16 %);
  • que publiquen imágenes explícitas tuyas sin consentimiento (7 %).
estudio de ciberacoso pew
Fuente: Pew Research

Además, un estudio de 2019 realizado por el Centro de Investigación del Ciberacoso descubrió que el 36 % de las personas entre 12 y 17 años en Estados Unidos había sufrido ciberacoso en los últimos 30 días. Un 22 % de esos incidentes involucraba a alguien que había corrido rumores online. No obstante, quizá esos datos subestimen de forma significativa la realidad, ya que un estudio realizado durante diez años por la universidad de Florida Atlantic a 20 000 estudiantes de primaria y secundaria descubrió que lo anterior ocurría en el 70 % de los casos.

6. Los datos declarados voluntariamente dan resultados mixtos

El Centro de Investigación del Ciberacoso, que lleva recopilando datos desde 2007, dice que, entre adolescentes, una media del 27,8 % ha declarado haber sufrido ciberacoso.

La diferencia entre el número de víctimas indicado por Pew Research y el Centro de Investigación del Ciberacoso son claras, pero reflejan un problema inherente con los datos sobre el ciberacoso declarados voluntariamente. Normalmente, es difícil recoger esos datos, las respuestas que se suelen obtener no son del todo fiable y las preguntas no se hacen de forma homogénea por parte de cada entidad, por lo que resulta complicado establecer el número exacto de jóvenes adultos que ha sufrido ciberacoso en algún momento de su vida.

En la realidad, el problema puede ser más o menos grave de lo que ambos estudios cuantifican.

7. Los datos de Google Trends muestran un incremento de la preocupación respecto al ciberacoso

Los datos de Google Trends indican que se presta mucha más atención al ciberacoso que nunca. La búsqueda del término «ciberacoso» en todo el mundo se ha triplicado desde 2004:

Además, se ve un patrón interesante en esos datos de búsqueda. Durante el verano y las vacaciones de Navidad, se producen grandes descensos en la cantidad de personas que buscan «ciberacoso». Eso puede indicar que la gente que se dedica al ciberacoso está más activa durante el periodo escolar y que quizá no continúe con el acoso en las épocas de vacaciones.

Aunque ese patrón se ha repetido durante varios años, hubo una notable reducción en las búsquedas de «ciberacoso» durante el otoño de 2020. Eso pudo deberse a la enorme agitación que sufrieron las vidas de los estudiantes como resultado de la pandemia de la COVID-19 y al hecho de que las clases pasaron a ser online. Pero, al no haber más información al respecto, resulta difícil afirmarlo con certeza. Solo sabemos que el tráfico de búsquedas parece haber vuelto a su patrón habitual después de esa caída inicial.

estadísticas de ciberacoso

8. El ciberacoso puede estar contribuyendo a un aumento de los suicidios entre los jóvenes

En la última década ha habido un preocupante aumento en el porcentaje de suicidios de adolescentes. El National Center for Health Statistics (NCHS) descubrió que, en 2020, el suicidio fue la segunda causa de muerte entre los residentes de Estados Unidos de entre 10 y 34 años.

estadísticas de ciberacoso
Fuente: NCHS

Aunque el informe del NCHS, que se publicó en abril de 2020, no sugiera una razón para ese incremento de los suicidios, parece que, de hecho, el ciberacoso puede formar parte de la ecuación. Un estudio de 2018 descubrió que los jóvenes adultos menores de 25 años víctimas de ciberacoso tenían el doble de probabilidades de suicidarse o de autolesionarse de otra manera.

Además, la investigación presentada en el Pediatric Academic Societies Meeting de 2017 reveló que el número de menores que acabaron en el hospital tras un intento de suicidio o después de haber manifestado pensamientos suicidas, se duplicó entre 2008 y 2015. Gran parte de ese aumento se debe al incremento del ciberacoso.

Ahora más que nunca, hay más suicidios entre adolescentes que se relacionan, de alguna forma, con el ciberacoso (1, 2, 3). El suicidio es más probable entre varones jóvenes que entre mujeres y el número global de suicidios de adolescentes aumentó entre 2000 y 2017.

9. El acoso tiene un impacto sorprendente en el robo de identidad

Parece que el acoso tiene efectos más allá de las autolesiones. Javelin Research descubrió que los niños y las niñas que sufren acoso tienen un nueve por ciento más de probabilidades de acabar siendo víctimas de un robo de identidad.

Estadísticas de ciberacoso Javelin

10. Instagram quizá sea la peor red social para el ciberacoso

Numerosos estudios indican que las redes sociales son el medio preferido para el ciberacoso. No obstante, también se da por mensajes de texto o en foros de Internet como Reddit. En todo caso, parece que Instagram es el peor sitio en ese sentido.

Un estudio de 2017 realizado por la organización antiacoso británica Ditch the Label descubrió que el 42 % de los jóvenes adultos encuestados sufrió ciberacoso en Instagram (PDF). Comparativamente, Facebook supone un 37 % y Snapchat un 31 %. Quizá sorprenda que solo un 9 % declaró haber sufrido ciberacoso en Twitter.

La mayoría de las personas encuestadas cree también que las redes sociales no hacen lo bastante para prevenir el ciberacoso en sus plataformas. Casi tres cuartos (71 %) afirmó creer que esas plataformas no hacen lo suficiente para proteger a los usuarios de interacciones negativas. Un informe más reciente de la misma organización descubrió que el ciberacoso es muy variable. El porcentaje de víctimas que declaró haberlo sufrido descendió a un 27 % en comparación con el 74 % del año anterior.

11. La mayoría de la gente joven adulta cree que el ciberacoso no es normal ni aceptable

El mismo sondeo que descubrió que Instagram es un campo minado de ciberacoso para la gente joven adulta dio también datos sobre su percepción respecto a lo aceptable que es el acoso en general.

El sondeo de Ditch the Label descubrió que el 77 % de la gente joven adulta no considera que el acoso forme parte simplemente de «crecer». La mayoría (62 %) cree además que los comentarios dañinos online son tan perjudiciales como los que se hacen en la vida real. Y en línea con la percepción de que la gente famosa no dejan de ser seres humanos, un 70 % está fuertemente en contra de la idea de mandar tweets ofensivos a celebridades.

No obstante, las convicciones personales en cuanto a cómo tratar a los demás no siempre se corresponden con un comportamiento adecuado. La hipocresía parece ser la norma, ya que el sondeo de Ditch the Label también descubrió que el 69 % de las personas encuestadas admitió haber hecho algo abusivo contra otra persona online. Un estudio descubrió que es más probable que se le considere «popular» entre sus iguales a un adolescente que se dedique al ciberacoso.

12. El ciberacoso se extiende también a los juegos online

Las redes sociales tienden a centrar casi toda la atención en lo que se refiere al ciberacoso, pero en realidad puede darse en cualquier entorno, incluido el juego online. En un estudio, el 79 % de los jugadores y las jugadoras declaró que había sufrido ciberacoso mientras jugaban en Internet.

Por otro lado, un sondeo realizado a más de 2000 adolescentes descubrió que más de un tercio sufrió ciberacoso en juegos para dispositivos móviles. Y un sondeo de 2017 realizado por Ditch the Label a más de 2500 personas jóvenes adultas descubrió que el 53 % declaró haber sido víctima de ciberacoso en entornos de juegos online, mientras que más de un 70 % creía que el acoso en ese entorno debía ser tomado más en serio. Por desgracia, el sondeo de 2019 realizado también por Ditch the Label descubrió que el número de personas encuestadas que habían sufrido acoso en juegos online aumentó hasta el 76 %. No obstante, y de un modo que crea cierta confusión, ese valor cayó hasta solo un 11 % en 2020. No están claras las razones, pero esperemos que estudios adicionales consigan arrojar más luz al respecto.

El acoso en juegos online puede ir más allá de simples palabras ofensivas. También puede acarrear una actividad llamada swatting. Consiste en que la persona que acosa se entere de la dirección de su víctima y haga una denuncia falsa acusándola de algún delito a la policía, que puede acabar enviando a casa de la víctima un equipo de intervención policial (como los SWAT de Estados Unidos, de donde viene el nombre de esa práctica). El swatting ya ha llegado a provocar la muerte de víctimas inocentes tiroteadas. Eso lo convierte en una práctica especialmente preocupante para las asociaciones de comunidades de juegos online.

13. La prohibición de usar móviles en la escuela no evita el ciberacoso

A comienzos de 2019, el National Center for Education Statistics (NCES) publicó datos que mostraban que en las escuelas donde se prohibía el uso de teléfonos móviles era donde había un mayor número de casos de ciberacoso denunciados a la dirección de la escuela.

14. El ciberacoso tiene impacto en los hábitos del sueño

Un estudio de 2019 descubrió que los trastornos del sueño y depresiones eran más probables entre adolescentes que hubieran sufrido ciberacoso. Este hallazgo se hizo eco en el informe de 2020 de Ditch the Label, donde un 36 % de las personas encuestadas declararon sentirse deprimidas.

15. La conexión con amistades y familia ayuda a reducir el ciberacoso

Un estudio de 2018 descubrió que los padres y las madres quieren implicarse y ayudar a prevenir y solucionar el ciberacoso, pero que no saben cómo hacerlo. Ese mismo estudio muestra también que los adolescentes consideran normal el ciberacoso y que no quieren que sus padres y sus madres intervengan.

Otra investigación indica que crear lazos de unión fuertes con los hijos y las hijas puede ser un modo eficaz de prevenir el acoso. Un sondeo online realizado en Australia entre menores de 12 a 17 años descubrió que tener relaciones sociales reduce el impacto del ciberacoso de forma significativa.

Y teniendo en cuenta que en torno al 64 % de los estudiantes que declararon haber sufrido ciberacoso afirmaron también que tuvo un impacto negativo tanto en su sensación de seguridad como en su capacidad de aprendizaje en el colegio, un aumento de esa conexión social quizá tuviera un impacto significativo en cuanto al bienestar de los estudiantes en clase.

16. Es habitual que haya mujeres y miembros del colectivo LGBTQ+ víctimas de ciberacoso

Los datos muestran que el ciberacoso es persistente entre mujeres adolescentes y miembros de la comunidad LGBTQ+.

Es más probable que las chicas sean víctimas de ciberdelitos, excepto en los datos de los últimos 30 días. Y es más probable que los chicos sean los ciberacosadores. Aparte, también hay una gran correspondencia entre el acoso en persona y online. El equipo de investigación ha descubierto que el 83 % de los estudiantes que habían sufrido acoso online en los últimos 30 días también lo habían sufrido en el colegio. Por otro lado, el 69 % de los estudiantes que admitieron haber acosado a otras personas online también dijeron haberlo hecho en la escuela.

Un creciente número de investigaciones indica, además, que quienes se identifican como LGBTQ+ se enfrentan a un número significativamente mayor de acoso en persona y online que quienes se consideran heterosexuales. Las consecuencias de ese trato también llevaron a un aumento en el porcentaje de suicidios entre miembros de la comunidad LGBTQ+ y pueden provocar también un menor rendimiento académico.

  • Más del 28,1 % de adolescentes LGBTQ+ sufrió ciberacoso en 2019 frente a un 14,1 % de adolescentes heterosexuales (fuente: CDC).
  • Hay un mayor porcentaje de adolescentes LGBTQ+ (12,2 %) que declara faltar a clase para evitar en ciberacoso, mientras que ese porcentaje entre adolescentes heterosexuales es del 6,5 %. Ese hecho lleva a un menor rendimiento académico (fuente: CDC).
  • Casi una quinta parte (19,4 %) de los adolescentes que afirmaron «no estar seguros» de su orientación sexual declararon haber sufrido ciberacoso (fuente: CDC).
  • Es más probable que las personas jóvenes negras LGBTQ+ sufran problemas mentales debidos al ciberacoso y a otras formas de acoso en comparación con personas jóvenes no negras LGBTQ+ y otras personas que se identifiquen como heterosexuales. Un estudio de la universidad American basado en los datos del CDC descubrió que el 56 % de las personas jóvenes negras LGBTQ+ están en riesgo de sufrir depresión (fuente: universidad American).
  • Un gran número de personas jóvenes negras LGBTQ+ tiene pensamientos suicidas. La universidad American descubrió que el 38 % tuvo pensamientos suicidas en el último año, en comparación con el grupo de personas heterosexuales (fuente: universidad American).
  • Un estudio de 2018 descubrió que los jóvenes LGBTQ+ seguían siendo víctimas del ciberacoso al ir haciéndose mayores, mientras que los jóvenes heterosexuales no experimentaban eso (fuente: ordenadores en el comportamiento humano).
  • Un estudio realizado a 1031 adolescentes descubrió que «la orientación sexual es el único factor demográfico que se correlaciona fuertemente con la implicación en el ciberacoso o con síntomas negativos de trastornos mentales» (fuente: Journal of child & adolescent trauma).

Lee también: Prevenir el ciberacoso en el colectivo LGBTQ+

La necesidad de investigaciones más amplias y abiertas

Algo que surgió de forma recurrente cuando investigamos distintos aspectos del ciberacoso fue la sorprendente falta de datos. No queremos decir con ello que no haya investigaciones sobre el tema, una simple búsqueda en una base de datos de investigaciones muestra miles de artículos que tratan del ciberacoso en algún sentido. No obstante, la mayoría de las investigaciones son a pequeña escala o relativamente superficiales. Muchas se basan en sondeos, lo que hace que exista una gran variación de resultados entre unos y otros.

El estudio de la universidad Florida Atlantic es una de las mejores fuentes de información hasta la fecha. Pero hacen falta muchas más, incluidos metaanálisis de los datos recopilados de distintas fuentes. Hasta entonces, las estadísticas disponibles públicamente sobre el ciberacoso solo conseguirán ser un reflejo parcial de lo que está ocurriendo de verdad.

Las investigaciones antiguas siguen teniendo valor

A pesar de la falta de datos consistentes accesibles pública o fácilmente, hay una plétora de datos anteriores a 2015 que aún pueden arrojar un poco de luz al asunto. Las investigaciones y estadísticas antiguas revelan el pasado del ciberacoso y ayudan a reflexionar sobre las razones que hacen que siga siendo algo preocupante hoy en día.

Entre los datos antiguos sobre el ciberacoso están los siguientes:

  • La mayoría de los adolescentes (más del 80 %) usa en la actualidad algún tipo de dispositivo móvil regularmente, lo que los expone a nuevas vías de acoso (fuente: estadísticas sobre el acoso).
  • La mitad de las personas jóvenes adultas ha sufrido algún tipo de ciberacoso. Entre un 10 % y un 20 % ha declarado sufrirlo regularmente (fuente: estadísticas sobre el acoso).
  • El ciberacoso y el suicidio pueden estar conectados de alguna manera. Alrededor del 80 % de los jóvenes que se suicidan tienen pensamientos depresivos. El ciberacoso suele provocar más pensamientos suicidas que el acoso tradicional (fuente: JAMA Pediatrics).
  • Casi un 37 % de los niños y niñas han sido víctimas de ciberacoso. En torno al 30 % lo ha sido más de una vez (fuente: DoSomething.org).
  • El 81 % de los estudiantes afirma que sería más probable que intervinieran en el ciberacoso si pudieran hacerlo anónimamente (fuente: DoSomething.org).
  • Un sondeo hecho en Reino Unido a más de 10 000 jóvenes descubrió que el 60 % fue testigo de un comportamiento abusivo online contra otra persona (fuente: YoungMinds.org).
  • Ese mismo sondeo británico también descubrió que el 83 % de las personas jóvenes adultas cree que las redes sociales no hacen lo bastante para prevenir el ciberacoso (fuente: DoSomething.org).

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